Historia

La Hermandad nace el 26 de octubre de 1961, día en el que un grupo de feligreses de lo que por entonces era una incipiente Parroquia de San Agustín, y que alentados y dirigidos por D. José Luis Portillo organizan una primera reunión de la que nacería nuestra cofradía.

De esta manera, las advocaciones elegidas para la Hermandad de la Borriquita fueron las del Santísimo Cristo de la Bondad y Nuestra Señora de las Angustias, aunque el nombre de la Dolorosa fue cambiado poco tiempo después debido a que consideraron que la advocación de Oliva dotaba a la Virgen de cierto arraigo con Alcalá, dado el pasado aceitunero con el que cuenta nuestro pueblo en general y las mujeres en particular.

Desde la primera estación de penitencia, celebrada el Domingo de Ramos del 62, nuestra cofradía tenía la misión de aglutinar a los vecinos de un nuevo barrio alejado del centro neurálgico de la ciudad, tomando, por tanto, cierto carácter social, yendo más allá de lo religioso. Y este objetivo, marcado claramente por D. José Luis Portillo, se consiguió enormemente en aquella tarde de abril. Las crónicas de entonces relatan cómo desde un lejano barrio llegaban las gentes acompañando a un Cristo.

Los principios, como era de esperar en un barrio humilde como era aquel, no fueron fáciles. A los propios problemas económicos hay que sumarle que pasados unos años de la fundación, debido quizás a la falta de un grupo consolidado que se hiciera cargo de la Hermandad, el propio padre y creador de la corporación decidió suprimirla únicamente cinco años más tarde, aunque en 1975, por unos motivos totalmente contrarios, también D. José Luis Portillo volvió a retomar el proyecto todavía con más fuerza y tan solo un año después la Hermandad ya haría estación de penitencia con nazarenos.

No hay que olvidar que por aquellos años la fundación de una cofradía no estaba tan guiada por unas reglas como lo está hoy día. En la actualidad sería impensable que de una Iglesia saliera una cofradía con nazarenos sin ser erigida hermandad o sin tener unas reglas aprobadas, pero en el caso de la Borriquita sí ocurrió así, ya que las reglas no fueron aprobadas hasta 1979. Hasta entonces, la cofradía había sido algo parecido a una serpiente multicolor en el que los niños de toda Alcalá se vestían con las túnicas de sus respectivas hermandades y hacían la estación de penitencia con la Borriquita que llegaba desde aquel barrio lejano para conquistar el pueblo. A esto hay que añadirle también los propios antifaces de raso celestes que llevaban los tramos de nazarenos que acompañaban a la Virgen de la Oliva, una histórica estampa perdida con el paso de los años.

Pero como en todas las historias, el camino no sólo tiene una piedra. En junio de 1982, durante la celebración de unos bautizos en la parroquia, nuestra capilla sufría un aparatoso incendio que calcinó por completo a la magnífica y bella dolorosa tallada por Sebastián Santos Rojas y que fue adquirida a su viuda. Por su parte, el Señor de la Bondad del taller de Ollot sufrió quemaduras de menor importancia y hoy es venerado en la localidad malagueña de Sierra de Yegua. De aquel incendio realmente poco se sabe. Se desconocen por completo cuáles fueron las causas, aunque se apunta a la caída de un cirio cercano a las imágenes y que prendió fuego a las cortinas que tapaban la parte trasera de la hornacina en la que se encontraban las imágenes.

Sin duda, la pérdida de esta dolorosa fue un duro golpe para la corporación.

Así, la Hermandad encarga en 1983 la nueva talla del Santísimo Cristo de la Bondad, obra del imaginero Gabriel Cuadrado Díaz, quien ejecuta también todo el misterio excepto un niño hebreo, obra de Jesús Curquejo.

Podemos decir que el misterio del Santísimo Cristo de la Bondad se sale de los cánones establecidos en los pasos que representan habitualmente el misterio de la Sagrada Entrada en Jerusalén.

Por su parte, la Virgen de la Oliva ha pasado por varias etapas, si ya hemos hablado de la desafortunada desaparición de la talla de Sebastián Santos, también debemos repasar las tres tallas siguientes que ha tenido la Hermandad. Tras el incendio fue el imaginero local José María Cerero Sola el que se encargó de realizar una nueva Virgen de la Oliva, una talla que debido a su dudosa calidad artística y belleza fue remplazada muy poco tiempo después por una tercera Virgen de la Oliva (contando la primigenia) realizada por Jesús Curquejo y ayudado por el profesor Juan Manuel Miñarro.

Esta tercera dolorosa a su vez sufrió varios cambios en su fisonomía, hasta que en el año 2000, las autoridades eclesiales requirieran un nuevo cambio en la dolorosa atendiendo a la calidad artística con la que contaba la talla de Curquejo.

De esta manera, en el año 2001 la Hermandad bendijo a la nueva Madre de la Oliva ejecutada por Juan Manuel Miñarro, una talla con claros toques y parecidos con la Virgen de la Oliva desaparecida en el incendio. Tanto es este parecido que aquellos que no conocen a la Virgen de la Oliva actual, especialmente los sevillanos, habitualmente reconocen de manera rápida los rasgos característicos que Santos imprimía en sus imágenes Marianas.

En el año 2011, la Hermandad celebra su cincuenta aniversario fundacional (y se cierra en 2012, año que se cumplen cincuenta años del nacimiento del Domingo de Ramos en Alcalá) con sendas salidas extraordinarias que dejaron estampas bellísimas e históricas. En la primera, en mayo, la Virgen de la Oliva, presidiendo una marcha mariana de los niños de Primera Comunión de la Parroquia de San Agustín, que visitó en andas a la Patrona de Alcalá, Nuestra Señora del Águila. La Virgen de la Oliva pecnortó una noche en el Santuario de la Patrona, y al día siguiente realizó un triunfal regreso por las calles de la ciudad, con la particularidad de que el regreso a San Agustín lo realizó sobre el paso de plata de la Virgen del Águila.

Por su parte, en octubre de ese mismo año, el Santísimo Cristo de la Bondad realiza la que sería la salida extraordinaria para conmemorar realmente la efeméride. En fechas cercanas al día en el que verdaderamente se conmemoraba el cincuenta aniversario (para cuya conmemoración se celebró una Solemne Eucaristía en San Agustín el 26 de octubre de 2011), el Santísimo Cristo de la Bondad realizó una salida extraordinaria en la que la Hermandad se dio un baño de gente, dejando momentos inenarrables como el saludo ante la Capilla del Santo Entierro.